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Cómo diseñar una vivienda adaptada al clima de la Costa del Sol

Foto del escritor: Sibaris Studio
Sibaris Studio
hace 2 días
3 min de lectura

La Costa del Sol tiene uno de los climas más agradables de Europa: inviernos suaves, veranos largos y cálidos y sol durante la mayor parte del año. Para que una vivienda aproveche ese clima, hay que tenerlo en cuenta desde el primer boceto. Un buen diseño puede hacer que una casa sea fresca en verano, luminosa en invierno y más barata de mantener, sin depender tanto del aire acondicionado.

En SIBARIS Studio lo tenemos en cuenta en cada proyecto. Estas son las claves que aplicamos.



1. La orientación, la primera decisión

La posición de la vivienda en la parcela influye más en su confort que cualquier instalación. En nuestra latitud, lo ideal es orientar al sur las estancias principales, como el salón o los dormitorios. En invierno, el sol entra bajo y calienta el interior. En verano, en cambio, el sol está alto y un simple voladizo basta para darles sombra.

Las fachadas oeste necesitan más cuidado, porque reciben el sol más intenso de la tarde. En ellas conviene limitar el tamaño de las ventanas o protegerlas bien.


2. Protección solar desde el exterior

Una persiana o un toldo exterior frenan el calor antes de que llegue al vidrio. Una cortina interior, en cambio, actúa cuando el calor ya ha entrado. Por eso proponemos elementos exteriores integrados en la arquitectura: voladizos, pérgolas, celosías, lamas orientables y persianas. Además de mejorar el confort, dan carácter a la fachada.


3. Ventilación cruzada

Si hay ventanas en fachadas opuestas, la vivienda se refresca de forma natural, sobre todo al atardecer y por la noche, cuando baja la temperatura. Los patios interiores y los huecos a distintas alturas ayudan a que el aire caliente salga por arriba.

También hay que diseñar pensando en el terral, el viento cálido y seco que llega del interior en algunos días de verano. Poder cerrar y proteger bien la vivienda en esos días es tan importante como poder abrirla el resto del tiempo.


4. La terraza como una estancia más

Aquí la terraza no es un añadido: es una parte más de la casa. Bien orientada, cubierta y conectada con el salón, se puede usar casi todo el año. Pensamos su tamaño, su sombra y su relación con el interior con el mismo cuidado que cualquier otra estancia.


5. Materiales pensados para el entorno

Los colores claros en fachadas y cubiertas reflejan la radiación y reducen el calor que absorbe la vivienda. Los materiales con inercia térmica, como la piedra o los muros macizos, suavizan los cambios de temperatura entre el día y la noche.

Cerca del mar también hay que tener en cuenta la salinidad. Elegir carpinterías, herrajes y acabados resistentes al salitre evita problemas de mantenimiento con el paso del tiempo.


6. El aislamiento también sirve en verano

A menudo se asocia el aislamiento solo al frío, pero en la Costa del Sol es igual de importante para mantener fresco el interior. Una envolvente bien aislada y unas ventanas de calidad, que además cumplan las exigencias del Código Técnico de la Edificación, reducen mucho el gasto en climatización.


7. Vegetación y paisaje

Un jardín bien planteado también mejora el comportamiento térmico de la casa. Los árboles de hoja caduca dan sombra en verano y dejan pasar el sol en invierno. Las especies autóctonas o mediterráneas necesitan poca agua y se adaptan sin problema al clima de la zona.


Diseñar con el clima, no contra él

Una vivienda bien adaptada al clima es más confortable, más eficiente y más duradera. Ninguna de estas decisiones se puede tomar bien sin analizar antes la parcela, sus vistas, su orientación y su entorno. Por eso en SIBARIS Studio las estudiamos antes de trazar el primer plano.


¿Estás pensando en construir o reformar tu vivienda en la Costa del Sol? Ponte en contacto con nosotros y te ayudaremos a diseñar un espacio pensado para disfrutar de su clima durante todo el año.




 
 
 

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